Con una multitud en las calles en contra, el Concejo Deliberante aprobó este miércoles el nuevo Código de Convivencia. En diálogo con Mirada Crítica, la presidenta Ileana Cid disipó dudas sobre la nueva norma: «Se dota a la Justicia de Faltas de herramientas, como el trabajo comunitario o cursos de concientización, para que evalué la situación de vulnerabilidad del contraventor, habrá casos que no se deberá pagar las multas estipuladas». En tanto, el Código entrará en vigencia 180 días después que Julio Garro la promulgue.

Finalmente, se aprobó el Código de Convivencia. Fue en la sesión número 16 del año del Concejo Deliberante. Mientras se debatía en el recinto, afuera había una multitudinaria marcha en contra de la nueva normativa. Como bien informó y analizó este medio, entre los sectores que rechazan el Código están las trabajadoras sexuales, organizaciones políticas, vendedores ambulantes, agrupaciones sociales, muralistas, entre otras.
En exclusiva con Mirada Crítica, la presidenta del cuerpo deliberante, Ileana Cid, defendió la nuevo norma: «Pasaron 36 años, 6 intendentes y el Código de Convivencia de la ciudad de La Plata seguía siendo el mismo desde 1985. Fue Julio Garro quien tuvo el compromiso político de cambiar lo que no funcionaba». Celebró la incorporación de figuras como el acoso callejero, el maltrato animal y el énfasis en el daño ambiental. «Estas cuestiones están muy vigentes en los tiempos que hoy vivimos, y considerando que el viejo Código tiene más de 30 años».
Por otro lado, explicó las penas y sanciones, una de las grandes críticas que recibió el Código por sus abultadas multas: «Se incorporaron medidas reparadoras y que fomentan la convivencia como el trabajo comunitario o cursos de concientización, que dotan de herramientas a la Justicia de Faltas para que puedan evaluar cuál es la situación puntual».
«Si bien las penas multas tienen montos mínimos y máximos, el juez de Falta evaluará la situación de vulnerabilidad y el contexto socio-económico de cada contraventor para graduar su pena, en algunos casos no se deberá pagar económicamente sino con trabajo comunitario por ejemplo, no es lo mismo un mantero que vende para subsistir que las reiteradas vandalizaciones a escuelas«, explicó.
La presidenta del Concejo Deliberante también opinó sobre un artículo que multa la colocación de carteles y el reparto de panfletos masivos sin autorización: «No creo que limite la militancia política porque no está orientado solamente a eso. La política tiene montones de herramientas para llegar a la gente como las redes sociales, los medios de comunicación, reuniones con vecinos, caminatas, presencia en cada esquina. La militancia es mucho más que poner carteles y repartir panfletos. El punto central es que más allá de la coyuntura política circunstancial referida a las elecciones es poder disminuir la contaminación visual y de papeles para ver una ciudad más linda».
Por otro lado, aclaró la situación de las trabajadoras sexuales. El Código multa su servicio fuera de un espacio autorizado por el Municipio: «Es un punto para trabajar con los actores involucrados, tiene múltiples dimensiones de trabajo. El Código es una herramienta a un montón de otras herramientas que hay que tener, que exceden inclusive lo municipal y tiene que ver con una articulación con la Provincia y Nación». Además, negando los rumores que expresaron desde el sindicato de trabajadoras sexuales, Cid aseguró que no está definida el área permitida.
Por último, destacó que el Código de Convivencia se elaboró con la participación del debate en la Comisión de Seguridad Pública y Derechos Humanos, concejales, organismos provinciales e instituciones como la Comisión Provincial por la Memoria, Consejo Social de la Universidad Nacional de La Plata, Consejo Local de Niñez, Prosecretaría de Derechos Humanos de la UNLP, Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Subsecretaría de Coordinación Municipal, Justicia de Faltas Municipal, Secretaría de Legal y Técnica MLP, Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires, Facultad de Trabajo Social UNLP, Movimiento Justicia y Libertad, Federación Empresarial de La Plata, Asambleas de Seguridad barriales, entre otros.
Cabe destacar que la normativa entrará en vigencia 180 días después de su promulgación.
Más voces en el recinto
Una de las que alzó la voz a favor del Código de Convivencia fue Romina Cayón, del bloque de Juntos y presidenta de la comisión de Seguridad, quien destacó: «Después de 36 años, hoy estamos votando esta alternativa que creemos superadora, moderna, con nuevas figuras que atienden a problemáticas actuales de la comunidad».
«Proponemos un Código de Convivencia que no implica sólo un cambio en la terminología, sino un cambio de horizonte de cara a la sociedad que queremos, con reglas claras que garanticen el respeto irrestricto hacia el derecho del otro, el cuidado del medioambiente, de la salubridad pública y de los animales», subrayó.
Entre las incorporaciones, Cayón remarcó que «hoy el municipio de La Plata va a ser el primer municipio de la provincia de Buenos Aires en eliminar la figura de arresto entre las sanciones principales, la cual hemos reemplazado por la sanción de trabajo comunitario y en eso también ya estamos siendo pioneros. Hace unos años se incorporó esta figura por un proyecto del concejal Frangul para algunas contravenciones».
También mencionó entre las sanciones accesorias el dictado de talleres que buscan concientizar y apuntan a la reeducación de la comunidad. «Queremos una ciudad que respete la libertad de género y de identidad, por eso también somos pioneros en constituir la figura de acoso callejero, quien maltrate hostigue o intimide a cualquier vecino/a por su condición de género será sancionado, no sólo económicamente, sino que deberá hacer un taller de concientización en la materia para que no vuelva a pasar», sostuvo.
Y agregó: «Queremos una ciudad donde todos podamos ejercer nuestros derechos en libertad», destacando que «decidimos poner un punto medio y garantizar ambos derechos: el derecho a manifestarse y el derecho a circular. A partir de ahora las manifestaciones tienen la obligación de garantizar la circulación por un carril, siempre y cuando sea posible según la magnitud de la manifestación», explicó.
Respecto a la quema de plásticos y neumáticos en la vía pública, aclaró que queda terminantemente prohibido por ser contaminante. También señaló que quien deteriore el patrimonio municipal, no sólo va a ser sancionado económicamente, sino que serán intimados a pagar los daños ocasionados en el espacio público.
Más adelante, hizo hincapié en el capítulo que legisla sobre la protección de los animales y contempla problemáticas como el maltrato animal. «Incluimos distintas conductas que no están contempladas en ninguna legislación vigente, como son el hacinamiento de mascotas, el abandono en la vía pública o el desamparo luego de atropellar un animal en la vía pública», mencionó.
Finalmente, se refirió a la oferta sexual en la denominada «Zona Roja». «Otra problemática que históricamente todos los gobiernos eligieron mirar para otro lado es de la Zona Roja. La propuesta es relocalizarla y pretendemos brindar herramientas de salubridad. Esto nos obliga a trabajar desde mañana mismo para generar mayor bienestar para quienes ejercen esta actividad. Esta es una batalla incómoda que elegimos dar, que elegimos discutir y no mirar para el costado», enfatizó Cayón.
Cabe señalar que tras un largo debate, en el que cada concejal expresó su postura sobre el nuevo Código de Convivencia, se pasó a realizar la votación que fue de forma nominal, y que contó con los votos positivos del bloque de Juntos por el Cambio, más el acompañamiento del bloque del GEN de Gastón Crespo. En tanto que, el Frente de Todos votó en contra.


