Para palpitar las elecciones del 14 de noviembre, el candidato a concejal platense de Juntos dialogó en Agenda a la carta y se mostró confiado: «En la calle seguimos sintiendo descontento con el gobierno nacional». Además, adelantó dos ejes de trabajo a partir de diciembre: dotar de herramientas a las pymes «para que crezca el empleo», y combatir la inseguridad. Por otro lado, confirmó que dentro del oficialismo no han hablado sobre la presidencia del Concejo Deliberante luego de las elecciones, pero «es un lugar que lógicamente me gustaría ocupar». Por último, defendió el nuevo Código de Convivencia: «No es represivo, buscamos un equilibrio para proteger el derecho de todos los platenses».
Cada vez falta menos para las elecciones generales donde se definen diputados, senadores y concejales, y en el programa radial de este medio Javier Mor Roig, candidato a concejal de La Plata por Juntos, está confiado: «Hay que tener en cuenta que en las generales votan más que en las PASO, pero la gente nos volverá a acompañar, en la calle se sigue viendo un descontento con el Gobierno nacional».
Como uno de los hombres más cercanos a Julio Garro, adelantó que luego de las elecciones habrá dos líneas de trabajo: dotar de herramientas a las pymes «para que crezca el empleo», y combatir la inseguridad «aunque es una problemática que atañe más al Gobierno provincial». A su vez, confirmó que no se ha hablado de quién presidirá el Concejo Deliberante en diciembre (se le vence el mandato a Ileana Cid y no renueva) pero «lógicamente es un lugar que me gustaría ocupar».
Por último, defendió el nuevo Código de Convivencia aprobado el miércoles en la última sesión: «Había que actualizarlo e incorporar figuras nuevas que atañen a los tiempo de hoy, como el maltrato animal o el acoso, está lejos de ser verdad que es un código represivo porque busca un equilibrio para proteger el derecho de todos los ciudadanos, que el derecho de uno se acaba cuando afecta al otro». Sobre la crítica de las elevadas multas, respondió que «también incorpora el trabajo comunitario o talleres de concientización como pena». Además, agregó que se elaboró con la participación de organismos gubernamentales y no gubernamentales, privados, públicos: «En algunos se lograron consensos y en otro no».
Por último, al ser consultado por el colectivo de trabajadoras sexuales, afirmó que no se ha definido el lugar autorizado para su actividad pero deberá ser en un sitio «sin molestar a otros sectores de la ciudadanía y que se conserve su seguridad sanitaria y personal, como puede llegar a ser el Bosque».


