En el Día de la Independencia, el PRO bonaerense selló formalmente un acuerdo electoral con La Libertad Avanza y entregó su estructura al armado de Javier Milei en la Provincia. Cristian Ritondo logró alinear a gran parte de los 13 intendentes del partido fundado por Mauricio Macri, aunque el cierre dejó fisuras, tensiones y varios alcaldes aún con reparos.
El nuevo frente, que llevará el nombre de La Libertad Avanza y el color violeta, fue presentado como la herramienta para “desterrar al populismo de la Provincia”, en palabras de Karina Milei, quien encabezó la conferencia de prensa en el Hotel Libertador junto a Ritondo y Sebastián Pareja. La hermana del Presidente celebró la “grandeza” del PRO para dejar de lado “intereses personales” y sumar fuerzas.
Si bien el comunicado inicial afirmaba que “todos” los intendentes del PRO estaban adentro, varias voces reconocieron que hubo dudas y presiones hasta último momento. En distritos clave como Vicente López, Junín o Pergamino, los jefes comunales plantearon reparos ante la posibilidad de ceder la lapicera local.
Ritondo justificó el acuerdo apelando al “cambio profundo que reclaman los bonaerenses” y remarcó que el PRO aporta “gestiones probadas y fuerte presencia territorial”. Sin embargo, entre bambalinas, varios dirigentes admiten que el acuerdo fue impuesto desde la cúpula y que la posibilidad de ir con lista corta sigue sobre la mesa en distritos donde la gestión es más valorada que el sello libertario.



