En medio de su apoyo a Israel por la guerra en Medio Oriente, Javier Milei firmó este jueves un comunicado del Mercosur donde se garantiza a la región como «zona de paz» y pidió respeto por las instituciones democráticas, el multilateralismo y la ONU. Todos estos compromisos fueron parte de la declaración conjunta tras la cumbre que se hizo en Buenos Aires y en la que participaron los mandatarios de los países miembros del bloque regional.

En el documento, los presidentes del Mercosur reafirmaron «la importancia de garantizar a la región como zona de paz y libre de armas de destrucción masiva lo que constituye un elemento esencial para la continuidad y desarrollo del proceso de integración del Mercosur con base en el Derecho Internacional, en el respeto de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas».

El dato es llamativo por la animadversión de Milei para con la ONU. El Presidente fue muy crítico de Naciones Unidas en cada exposición sobre el tema y de hecho el Gobierno argentino quiere retirar al país del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En otro párrafo del documento, los presidentes reafirmaron el «compromiso con la defensa de las instituciones democráticas, la plena vigencia del Estado de Derecho, los esfuerzos intergubernamentales para fortalecer el multilateralismo, la articulación de los mecanismos de defensa de la democracia, los principios fundamentales del derecho internacional, la protección y promoción irrestrictas de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, así como la promoción de la igualdad en todas sus dimensiones, todos elementos esenciales para el proceso de integración regional y el desarrollo y la prosperidad, especialmente de las personas en situación de vulnerabilidad». 

Milei tensiona

En su discurso de apertura en la Cumbre del Mercosur, Javier Milei volvió a cargar este jueves contra el bloque regional al que definió como una “cortina de hierro” que frena el desarrollo.

Reclamó mayor libertad comercial y advirtió que Argentina podría abandonar las reglas comunes si sus socios no acompañan su agenda liberal. “Emprenderemos el camino de la libertad y lo haremos acompañados o solos”, lanzó.

Además, criticó el funcionamiento histórico del Mercosur: «En foros y encuentros como este la norma es hablar diciendo lo menos posible o diciendo lo de tal manera que quede en el plano de los subjetivo o interpretativo. Como siempre sostuvimos, nosotros preferimos decir una verdad difícil, a decir una mentira confortable. El saldo de todo esto fue un Mercosur que incumplió su objetivo original, cercenó libertades económicas y privó de oportunidades a los privados de la región. El Mercosur, al que de mercado y de común le quedó cada vez menos. Nosotros buscamos ponerle fin a lo que consideramos una inercia destructiva».

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