Javier Milei, acompañado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó este martes los cambios profundos que se implementarán para reorientar a la Policía Federal Argentina (PFA) como una fuerza dedicada exclusivamente a la investigación y prevención de delitos complejos, inspirándose en el modelo del FBI estadounidense.
El Gobierno oficializó la modificación de la Ley Orgánica de la Policía Federal (21.965), mediante una normativa publicada en el Boletín Oficial, destacando la creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), la mayor novedad de esta reforma.
En un acto realizado en la sede del Cuerpo de Policía Montada en Palermo, Milei explicó: “Hemos decidido reformar la PFA para reconvertirla en una fuerza dedicada a la investigación criminal y para eso creamos el DFI al interior de la PFA”.
Este nuevo departamento se enfocará en delitos complejos, tomando como referencia las estructuras del FBI y la Policía Federal de Brasil. Entre sus objetivos principales estarán la prevención, detección e investigación de delitos federales y complejos, además de colaborar activamente en la desarticulación de organizaciones criminales.
El mandatario subrayó: “Tendremos una Federal no ya focalizada en patrullar la calle, como hacen las policías locales, sino enfocada en la investigación criminal; una Federal que trabaje en la raíz del delito para eliminarlo de fondo, no en el síntoma; una Federal que identifique y capture a los que dan las órdenes, y no solo a los ladronzuelos que las ejecutan”.
Discrecionalidad para la Policía Federal
«Hubiese sido deseable tener un debate legislativo, consensos políticos, sobre cuáles son las funciones y la misión de una nueva Policía Federal«, lamentó Victoria Darraidou, coordinadora del equipo de Seguridad democrática y violencia institucional del CELS, tras conocer la modificación del estatuto de la PFA vía decreto.
Darraidou señaló además que la modificación del estatuto profundiza la discrecionalidad de la PFA para realizar detenciones y requisas sin autorización de orden judicial, y no incorporó las modificaciones exigidas por sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La especialista del CELS puntualizó que el decreto 383/2025 le da a la Policía Federal «mucha discrecionalidad» para actuar en materia de ciberpatrullaje, o sea en el control de las redes sociales y páginas web.
«Están dando mucha discreción a la Policía para que en función de una idea vaga, como prevención del delito, tenga atribuciones para espiar qué hacemos en nuestra redes sociales», señaló y alertó: «Eso puede ser utilizado para la persecución de la organización política y la libertad de expresión».

Los cambios
“Realizar requisas personales con orden judicial, conforme con lo establecido por la normativa procesal y demás legislación vigente. Sin dicha orden, podrá hacerlo respecto de personas, inspeccionando los efectos que lleven consigo, así como el interior de los vehículos, aeronaves y embarcaciones de cualquier clase”, reza el documento publicado en el Boletín Oficial.
A través del decreto 383/2025, en la modificación al Estatuto de la Policía Federal, indican que dichos procesos podrán realizarse cuando: existan circunstancias previas que “razonable y objetivamente permitan presumir que se ocultan cosas relacionadas con un delito”, en caso de no ser posible esperar a la orden judicial “ante el peligro cierto de que desaparezcan pruebas que se intentan incautar” y para “operativos de prevención” en la vía pública o en lugares de acceso público, entre otros.
En esa línea remarcan que “resulta necesario” que la Policía Federal se encargue, principalmente, de investigar delitos federales y complejos y sostienen, en el mismo texto, “que, dada la importancia de este proceso de reforma, se considera conveniente explicitar los objetivos estratégicos”.
Entre los más destacados figuran: por un lado, se podrá requerir el “pago de los gastos ocasionados por tales servicios, así como por la seguridad contra incendios en aeropuertos u otros objetivos críticos”, deberá implementar y contar con un sistema de información que le dé respaldo y que a su vez, “con el fin de garantizar la eficacia y transparencia de los mecanismos de control institucionales, la Dirección General De Asuntos Internos (de PFA), además de depender de la institución policial, también tendrá un vínculo funcional con el Ministerio de Seguridad Nacional”.
Enmedio de dicha reestructuración de la fuerza, sus misiones y funciones, “es menester actualizar la estructura orgánica de la Policía Federal Argentina, con el fin de que sea más eficiente, reducida y pueda responder mejor a su principal misión”, añadieron. Allí, el ministerio de Bullrich tendrá la tarea de “redefinir el perfil y cantidad de ingresantes” en la fuerza con el objetivo de, señalan, “adecuar las características del personal y de los escalafones acorde a sus nuevos objetivos”. Esto último, se da luego de que, semanas atrás, un efectivo de la Federal –recientemente recibido– disparó más de 11 tiros en segundos y se llevó la vida de Thiago Correa.
“Asimismo, se propicia crear un Programa Presupuestario de Modernización de la PFA” bajo las órdenes de la misma Bullrich quien “podrá invertir en bienes y soluciones tecnológicas, el cual será financiado con el ahorro producido por la reducción de la cantidad de ingresantes”, explican. Y que dicha asignación de recursos deberá ser actualizado.
Sobre el cierre del decreto, que oficializa el nuevo estatuto de la Policía Federal, señalan como principales objetivos: actualizar las facultades y estructura organizativa de la Fuerza para cumplir con su nueva visión y misión; priorizar y reasignar recursos conforme a las nuevas necesidades; fortalecer el sistema de recursos humanos con el fin de contar con personal competente, motivado y altamente capacitado; modernizar protocolos, procesos y mecanismos de articulación, en particular los referentes a investigación; adquirir y utilizar en forma efectiva las Tecnologías de la Información y Comunicación y Tecnología Forense; y fortalecer la gobernanza y liderazgo de la Fuerza.
“Instrúyese al Ministerio De Seguridad Nacional a disponer la reestructuración, traslado y reasignación de recursos y de personal de las áreas que no sean prioritarias, de acuerdo con las nuevas misiones de la Policía Federal Argentina”, sentencian. Es decir, deberán priorizar la asignación de recursos, personal y equipamiento a las áreas establecidas como “estratégicas” por el propio Gobierno nacional.



