La sentencia firme contra Cristina Fernández de Kirchner reavivó la tensión en el movimiento obrero. Dirigentes de distintos gremios, encabezados por Sergio Palazzo (La Bancaria), presionan a la CGT para que convoque a un paro general con movilización.
Ante esto, la CGT descartó convocar a un paro nacional en repudio al fallo de la Corte Suprema que ratificó la condena a Cristina Fernández de Kirchner. En cambio, la cúpula sindical ofreció respaldar una posible movilización encabezada por la propia ex presidenta.
Ante el reclamo de gremios kirchneristas como la UOM y Smata, la conducción cegetista optó por una respuesta moderada. Emitió un comunicado en el que advirtió que “la democracia está en peligro”. Sin embargo, evitó apuntar directamente contra la Corte y centró sus críticas en el contexto político y mediático. El texto reafirma “la voluntad popular debe ser resguardada” y expresa su “solidaridad y apoyo incondicional” a Cristina.



