En Paso de los Libres, Cristina Fernández de Kirchner reapareció en un acto de respaldo al candidato Martín Ascúa y dejó fuertes definiciones sobre la actualidad del país.

En un discurso con tono desafiante, Cristina apuntó contra el gobierno de Javier Milei: “Desde que están los honestos, la gente vive cada vez peor”, ironizó, cuestionando el relato libertario que promete pureza moral mientras crece el malestar social.

La expresidenta evocó los años de gestión kirchnerista como una etapa de mejoras concretas: “Vivíamos en un país mejor. No era Disney, pero era un cachito feliz cuando se podía ir a comer una pizza”. En esa línea, recordó el paso de Macri por el Gobierno: “A esa derecha mafiosa en 2015 le creyeron que no iban a perder nada. Volvió el FMI, puso 45 mil millones y ahora piden 20 mil más”.

La líder de PJ también se refirió a los rumores sobre el inminente fallo de la Corte Suprema en la causa Vialidad. “Podrán meterme presa, pero no evitar que vuelva el pueblo”, advirtió CFK, y agregó que el poder económico “es mucho más inteligente que algunos dirigentes de nuestro propio espacio”.

“Salió el anuncio y se desataron los demonios y comenzaron a pedir que me metan presa”, apuntó. Al respecto, continuó: “Me podrán meter presa. El mes de junio es un mes tremendo para el peronismo. El lunes vamos a organizar en el partido un homenaje a los fusilados en José León Suárez. Y el otro lunes se cumplen 70 años de los bombardeos… Me gatillaron en la cara porque me quieren presa o muerta».

“Creo que en el fondo profundo los que tienen miedo son ellos”, apuntó. “No hay que enojarse, hay que estar atentos a que me metan presa. Todos esto con las editoriales en las que se dice:’Está acabada, acorralada’. Si estoy tan así, ¿por qué no me dejan competir y me derrotan políticamente?», desafió Cristina Kirchner al oficialismo. “Solo la gente que tiene miedo y odio trabaja de esa manera”, sentenció.

Por otra parte, Cristina criticó con dureza el modelo económico actual: “Milei dice que no hay plata, pero el problema son los dólares, y los del colchón no los van a sacar. Esto no estaría funcionando”. Asimismo, cuestionó el desmantelamiento del Estado: “Un país no se construye cerrando el Garrahan”, dijo, y pidió “repensar un Estado más eficiente para articular en las comunidades”.

En un país con hospitales cerrados y un Estado ausente, el mensaje de la exmandataria es claro: la crisis no se resuelve con motosierra, sino con política.

Descubre más desde MIRADA CRÍTICA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo