Días atrás, fue noticias que Marcos Gómez, el papá de la niña asesinada por delincuentes menores en Altos de San Lorenzo, confirmó que se involucrará en política. Admitió que tanto desde Nación como de Provincia se contactaron con él y le ofrecieron distintos programas para hacer sobre prevención y seguridad con niños y adolescentes. Finalmente, confirmó que “voy arrancar a trabajar con la provincia de Buenos Aires». «No tengo ninguna bandera política, pero Kim era de La Plata y la ciudad le pertenece«, agregó. Ahora, en diálogo con el portal 0221.com.ar, detalló su decisión.

Para ello se reunió con el gobernador Axel Kicillof y con el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso. Según cuenta, se pusieron de acuerdo en un punto: la importancia de un Estado que acompañe a los pibes desde sus primeros errores. «Si este programa hubiera estado funcionando, quizá hoy Kim estaría con nosotros«, dice.

«Es un programa que lo vienen trabajando, lo vienen preparando hace un año y medio más o menos, casi dos, pero todavía no lo habían impulsado. Después, cuando sale lo de Kim, el Gobernador me dijo que era el momento ideal para impulsarlo, para que no haya otra Kim. Me pareció una buena propuesta», explicó.

También tuvieron disidencias. Para Marcos, el castigo hacia los menores de edad es más que relevante. Por eso trabaja en proyectos para la sanción de la ley de baja de la edad de imputabilidad junto a diputados libertarios. Él está predispuesto a trabajar en simultáneo con el Gobierno nacional: no ve contradicciones en esa convivencia, cree que todos deberían tirar para el mismo lado. No viene del palo de la política y lo remarca con énfasis: su cruzada no es ideológica.

Así como se reunió con Kicillof, lo hizo con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Para él, hubo aspectos positivos de ese encuentro, pero no pudieron ponerse de acuerdo para empezar a trabajar. «Ellos piensan de la manera que hay que castigar, que yo considero que está bien; pero se están olvidando de una parte, que es atender a los chicos para que no lleguen a ese camino».

También cree que el presidente Javier Milei es el «menos culpable» por el asesinato de Kim, porque «hace menos tiempo» que está en el cargo. Sin embargo, esperaba otro acompañamiento por parte del mandatario: «Lo llamé en varias oportunidades y no me atendió. Quería verlo a los ojos y quería ver si realmente teníamos una persona al frente que piense en la gente», cuenta sobre su desazón.

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