El prestigioso Festival de Cannes anunció en las últimas horas su programación para 2025 y, como era de esperarse, este año no contará con presencia de películas argentinas en ninguna de las secciones del certamen. Esto se debe al desfinanciamiento que sufrió el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) en manos del Gobierno nacional, que se tradujo en una fuerte caída de la producción cinematográfica argentina.
De este modo, la única representación argentina será la del actor Peter Lanzani, coprotagonista del largometraje italiano “Testa o croce?”, de los directores Alessio Rigo de Righi y Matteo Zoppis.
Esta noticia es consecuencia de la motosierra que aplicó el gobierno de Javier Milei en las distintas áreas del Estado nacional y que también recayó sobre el incentivo que otorgaba el INCAA al cine nacional. Además del recorte de las partidas presupuestarias, la derogación de subsidios y los 440 despidos ocurridos a lo largo del 2024, en febrero la gestión libertaria eliminó un impuesto que el propio organismo había promovido durante el kirchnerismo para darle más recursos al producción cinematográfica argentina.
Se trataba de un tributo denominado “certificado de exhibición” que establecía un pago creciente por la exhibición de películas extranjeras según la cantidad de salas en las que se pasaba una determinada película.
La motosierra en el INCAA
Desde hace meses el Colectivo de Cineastas viene alertando sobre la situación al límite que atraviesa el instituto, en un comunicado reciente expresaron que «en el tiempo que lleva la actual gestión, ninguna película recibió apoyos nacionales».

La falta de presencia argentina en Cannes era algo que iba a ocurrir, explicó Javier Campos historiador y Presidente de Asociación Argentina de Estudios Cine, y aseguró que » lo que decía el Colectivo de Cine hasta que el año pasado se volvió realidad. Este, se temía que no llegue ninguna película argentina a Cannes 2025. Hemos llegado al 2025 y no ha llegado ninguna«.
¿Por qué es importante el Festival Internacional de Cannes? El historiador explicó en diálogo con C5N que este festival es una «vidriera al mundo» como también lo es el Festival de Venecia o el de Berlín, espacios donde «hemos tenido una presencia muy importante».
«Esto le demuestra al mundo que sin un instituto de cine que esté produciendo, que esté fomentando el cine, ocurren estas cosas cuando se le deja solamente a las plataformas la producción audiovisual de un país», sentenció Javier.
El cine argentino es identidad, dialoga con el espectador sobre nuestra cultura, historia y son importantes para un país, pero según Campos «no son negocio en el sentido y en el volumen que la industria del cine pide, requiere y para el cual trabaja».



