En una sesión clave para el futuro del Poder Judicial, el Senado de la Nación rechazó los pliegos de los candidatos propuestos por el presidente Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia. Con 47 votos negativos, la Cámara Alta desestimó la postulación de Ariel Lijo, mientras que el pliego de Manuel García Mansilla obtuvo un rechazo aún mayor, con 51 votos en contra.
Tras horas frenéticas en que el gobierno estuvo cerca de voltear la sesión, el peronismo sentó en las bancas a 32 senadores y alcanzó el quórum con la ayuda de los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco, los macristas Alfredo De Ángeli y María Victoria Huala y el libertario Francisco Paoltroni.
Ambos candidatos habían sido nominados por Milei a través de un decreto, pero sus nombramientos generaron un fuerte debate en el ámbito político y jurídico. La negativa del Senado a aprobar sus designaciones representa un revés para el Gobierno, que buscaba reforzar la composición del máximo tribunal con estos dos jueces.
¿Qué pasa ahora?
A esto se suma que inmediatamente después del rechazo de los pliegos por la Cámara Alta, el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, se expidió en el caso en que se reclama la inconstitucionalidad del decreto de designación en comisión que rubricó Milei y dictó una medida cautelar que dispone que García-Mansilla “se abstenga del conocimiento y decisión de todas aquellas causas jurisdiccionales, así como la suscripción de resoluciones administrativas mientras actúe como juez ‘en comisión’”.
Es decir, le prohibió la firma en la Corte por tres meses hasta que resuelva la cuestión de fondo que iría por el mismo carril.
El constitucionalista Andrés Gil Domínguez explicó que con el rechazo del Senado, “García Mansilla nunca va a ser un juez ratificado por la Cámara Alta, como establece la Constitución, sino solo un empleado del Poder Ejecutivo en la Corte sin independencia ni imparcialidad” por lo que “debiera renunciar hoy mismo”.
añadió: “Si no renuncia y se quiere quedar, bastaría una resolución firmada por mayoría simple en el Senado rechazando su designación como juez en comisión ya que es el Senado el que tiene la facultad de aprobarlo como ministro supremo”.



