El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que según su metodología la pobreza bajó al 38,1% en el segundo semestre del 2024, luego que en el primer tramo del año alcanzó al 52,9% de la población.
De esta manera, fue más baja que la que se registró en el segundo semestre del 2023 (41,7%), e incluso del 2022 (39,2%).
En tanto, la indigencia se ubicó en el 8,2%, muy por debajo del 18,1% que se relevó en el primer semestre del año, y también menor al mismo periodo del 2023 (11,9%).
En cuanto a los grupos de edad según condición de pobreza, más de la mitad (51,9%) de las personas de 0 a 14 años forman parte de hogares bajo la línea de pobreza.

Celebra el Gobierno
Javier Milei celebró la baja de la pobreza anunciada por el INDEC y destacó que esta mejora fue gracias a «la baja de la inflación, el crecimiento del nivel de actividad y las políticas que ha impulsado el Ministerio de Capital Humano».
El mandatario aseguró que «si se considera el dato punta la baja en la cantidad de pobres es de más de 10 millones de personas«.
Además, apuntó contra los críticos del Gobierno y lanzó: «Mal día para mandriles». En ese sentido, sostuvo que el dato «lo disfrutan los argentinos de bien» mientras que «lo sufren los mandriles econochantas, el club de los devaluadores seriales, los políticos miserables y los periodistas ensobrados/ignorantes«.
Críticas a la medición
La pobreza se mide de dos formas: por ingresos, que indica la capacidad para adquirir bienes básicos; y la multidimensional, que toma en cuenta factores como educación, salud y vivienda, entre algunos otros.
La continua suba de los servicios públicos y la permanente escalada de los gastos en salud, medicamentos, alimentos y educación van a contramano de las ponderaciones del presidente Javier Milei, que asegura haber “sacado de la pobreza a 10 millones de argentinos” desde que asumió hace un año y medio.
Los últimos números de la Canasta Básica del Indec muestran que una familia promedio necesita 1.057.923 de pesos para no ser pobre (2,3 por ciento más que en el primer cuatrimestre), y al menos 468.108 para no ser indigente.
El último informe multidimensional elaborado por el Ministerio de Capital Humano en enero pasado mostró que el 61 por ciento de la población llegó a tener severos problemas para alcanzar la canasta básica.
Eso sumado a los problemas de acceso a vivienda, hábitat y servicios básicos, educación, empleo, protección social y salud que atraviesa una incontable cantidad de argentinos.



