Con un operativo desmedido, las fuerzas de seguridad usaron gas pimienta para reprimir a jubilados y jubiladas que se manifestaban frente al Congreso e hirieron a 38 personas, entre ellas a una nena de 8 años que pasaba por el lugar tras salir del dentista.

Incluso, un cordón policial impidió que la columna de la UOM y otras organizaciones se unieran a la manifestación.

Se trata de una nueva represión luego de la ocurrida el 12 de marzo, que fue catalogada como la peor desde el 2001, con 672 heridos.

Pasadas las seis de la tarde, luego de la ronda alrededor del Congreso que realizan cada miércoles los jubilados, la división motorizada de la Policía Federal comenzó a amedrentar a la columna que estaba sobre Hipólito Yrigoyen y avenida Entre Ríos. Minutos después, en la esquina de Rivadavia y Callao, los agentes comenzaron a golpear y gasear a los manifestantes.

“Atendimos a 38 personas por efectos del rociamiento del spray pimienta”, aseguró a este diario el presidente del CEPA, Esteban Chalá, quien confirmó que entre las personas afectadas por el gas policial hay una nena de 8 años de nombre Ludmila, que “volvía con su padre del dentista».

El rescatista comentó que la familia vive a siete cuadras del Congreso y  que «ambos recibieron el rociamiento del spray”. “Una vez que fueron atendidos se fueron a su casa”, añadió Chalá. Es la segunda vez que la policía ataca a una menor, en septiembre del año pasado también fue gaseada un nena que estaba con su madre, hecho por el que Bullrich tiene una denuncia. 

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