El Gobierno nacional oficializó la liberación de la importación de autopartes, con el objetivo de fomentar la competencia y reducir los precios de los repuestos. La medida se formalizó a través del Decreto 196/2025, publicado en el Boletín Oficial, en el cual modificó la Ley de Tránsito.
En esta línea, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, justificó la decisión al señalar que “la protección a la industria automotriz también es responsable de las fatalidades viales”.
De esta forma, según el artículo 8 del decreto, todas las autopartes, piezas y componentes para vehículos, acoplados y semiacoplados podrán fabricarse o importarse sin restricciones ni autorizaciones previas.
Sturzenegger cuestionó el sistema anterior y aseguró que las restricciones previas obstaculizaban el acceso a vehículos homologados en mercados como Estados Unidos y Europa. «Antes de este cambio, si se quería importar un auto de venta masiva en esos países, había que certificar nuevamente su aptitud y estándares ambientales, un trámite ridículo», señaló el funcionario.



