Por primera vez desde su estatización en 2008, Aerolíneas Argentinas registró un superávit de 20,2 millones de dólares en 2024, revirtiendo años de déficit. Cabe destacar que ya en 2023 no había requerido asisntencia del Tesoro Nacional.

Según su titular, Fabián Lombardo, la empresa cubrió sus costos con ingresos propios y proyecta operar sin asistencia del Tesoro en 2025.

Este logro contradice la justificación del gobierno de Javier Milei para privatizarla, basada en su supuesto carácter “altamente deficitario”. Mientras el Ejecutivo insiste en venderla, los números muestran que la aerolínea estatal no solo es viable, sino que se convirtió en un activo estratégico para el país.

La mejora financiera se logró con una política de reducción de costos y mayor eficiencia operativa, lo que refuerza la importancia de mantener a Aerolíneas en manos del Estado. Su privatización no solo implicaría la pérdida de un activo rentable, sino también un riesgo para la conectividad federal y el desarrollo económico de numerosas provincias que dependen de su servicio.

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