Por: Tomás Ressa
«Hay más de siete mil comunas en Italia y cada una trabaja de manera distinta», explicó Yamil Yama, de Pensate Italia, en una entrevista a Mirada Crítica. El instagramer brindó detalles del proceso y los trámites para la obtención de la ciudadanía italiana y, además, contó la experiencia de emigrar a otro país.
En La Plata, y también en muchas partes del país, la demanda por la obtención de la ciudadanía italiana ha aumentado considerablemente en los últimos años. En este contexto, desde Mirada Crítica nos contactamos y entrevistamos a Yamil Yama, creado de la cuenta de Instagram Pensate Italia, donde diariamente publica información respecto al proceso y a los trámites vinculados a este proceso.
«Italia tiene una burocracia muy grande, desde poner un local de comida hasta la ciudadanía», comentó el influencer. Específicamente habló sobre los pasos para tramitar la ciudadanía en Italia. Sobre cuestiones a tener en cuenta para los interesados en hacer el viaje, señaló que «cuando se filtra una comuna que labura bien, corre la bola y se satura«. «Llega un momento que la persona encargada te dice que no acepta carpeta o implementan los turnos para revisar, ponen trabas porque se colapsa», agregó.
«Cada caso es diferente en la ciudadanía, entran en juego las traducciones, cada carpeta son distintas. Cada lugar tiene diferentes tiempos de respuesta. Hay muchos factores. He conocido casos que en un año le salió porque directamente la comuna nunca había hecho el trámite, y también me escriber personas que en un mes tenían la ciudadanía«, afirmó. Y añadió: «Cada experiencia es diferente a otra. Los lugares te van a exigir con mayor o menor ímpetu los distintos requisitos. No hay una línea que baja a todas las comunas. Hay más de siete mil comunas en toda Italia, y cada una trabaja de manera distinta«.
Además de la ciudadanía italiana, Yama también contó la experiencia de haber emigrado a otro país: «Ni vos, ni otra persona van a escribir la misma historia que yo», mencionó el instagramer, en alusión a la experiencia propia del viaje y de lanzarse a la aventura. Habló de las dificultades de adaptarse pero también sobre los lugares, paisajes y costumbres que conoció. Al respecto, explicó que «somos animales de costumbres y una vez que nos acostumbramos ya no nos sorprende, por eso siempre queremos más, siempre queremos cambios».



