El líder de Revolución Federal, Jonathan Morel, recibió transferencias por $7 millones de Caputo Hermanos S.A., una firma vinculada al ex funcionario macrista Luis Caputo. Se trata del grupo de ultraderecha que intento incendiar Casa Rosada, que mostró bolsas mortuorias y guillotinas, y en el cual participaba Brenda Uliarte, pareja de Fernando Sabag Montiel y planificadora del atentado a Cristina Fernández de Kirchner.

Morel confirmó el pago por parte de dos fideicomisos pertenecientes a la firma Caputo Hermanos.

En el marco de la investigación por las constantes manifestaciones de odio a funcionarios y también a Casa Rosada, como el recordado arroje de antorchas hacia el edificio presidencial y horcas como mensaje al sistema político, se descubrió que una empresa vinculada a Luís Caputo, ex ministro de Mauricio Macri, financió en varias oportunidades por una suma total de 7.000.000 de pesos.

Según confirmaron, el líder de este grupo, Jonathan Morel, quién fue fotografiado realizando guillotinas para amedrentar al gobierno, recibió esta suma que eran retiradas de inmediato.

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Con pocos meses de vida, esta agrupación está en la mira de la Justicia y de quienes ven con preocupación el crecimiento de grupos de ultraderecha. Además, cabe destacar que entre sus adherentes está Brenda Uliarte, pareja de Fernando Sabag Montiel, el hombre que intentó asesinar a Cristina Fernández de Kirchner. Ambos se encuentran imputados por homicidio en grado de tentativa.

«Morel reconoció en diálogo con El Destape que él, su socia y su expareja recibieron pagos millonarios por parte de dos fideicomisos pertenecientes a la firma Caputo Hermanos«, informó ese sitio en un artículo. «Morel no quiso precisar los montos, pero sí reveló un detalle hasta ahora desconocido: la persona que lo contrató fue Rossana Pía Caputo, una de las socias de ‘Caputo Hermanos’», agregó la nota

Los pagos recibidos por Morel y sus supuestas socias se habrían concretado entre diciembre del 2021 y agosto del 2022 y están bajo la mira de la justicia en el marco de un expediente que se encuentra bajo secreto de sumario y está radicado en el juzgado federal de Marcelo Martínez de Giorgi, quien delegó la investigación en el fiscal Gerardo Pollicita.

En su momento, el juez Martínez de Giorgi y el fiscal Pollicita entendieron que la actividad de Revolución Federal, con consignas de odio y amenazantes contra dirigentes del oficialismo y la oposición, debía tramitarse junto a la causa en la que se investiga el atentado fallido del jueves 1 de septiembre último contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, la jueza que tiene esa causa, María Eugenia Capuchetti, rechazó la competencia y luego la Cámara Federal porteña decidió que el expediente en el que se investiga a Revolución Federal siguiera tramitando en el juzgado de Martínez de Giorgi.

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En este expediente se encuentra también la información aportada por el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Agustín Rossi, sobre manifestaciones realizadas en Twitter por dos miembros del grupo Revolución Federal que incluyeron amenazas de muerte contra la Vicepresidentasu hijo Máximo Kirchner y el jefe de Estado Alberto Fernández como también incitaciones a cometer delitos.

La denuncia presentada por el organismo de inteligencia contiene los audios intercambiados durante una transmisión en vivo realizada el 26 de agosto de 2022 por el grupo Revolución Federal a través de la plataforma Twitter Space que fue convocada bajo el título «hay que pudrirla?» y en la que participaron dos integrantes de esa organización, Jonathan Ezequiel Morel, de 23 años, y Franco Ezequiel Castelli, de 26 años.

En uno de los audios desgrabados que forman parte de la denuncia y que la AFI presentó ante la justicia se menciona la posibilidad de que alguien se infiltre entre los simpatizantes de la Vicepresidenta para hacerla «pasar a la historia», en referencia a la intención de cometer un magnicidio.

«Hoy por ejemplo veía cómo Cristina saludaba a La Cámpora y a la militancia y decía, lástima que a mí ya me conocen la cara porque si no sabés cómo me infiltro ahí una semana y espero que baje…», decía allí uno de los miembros de Revolución Federal.

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