Los organismos de derechos humanos fueron el paraguas que contuvieron a todas las expresiones y las consignas que se levantaron a 46 años del último golpe de Estado. Las consignas fueron #Fueron30mil, #NuncaMás y #MemoriaVerdadYJusticia.

Ni el tiempo ventoso y la llovizna que se hizo presente en algunos momentos detuvo a las miles de personas que se aceraron a Plaza de Mayo para gritar «Nunca Más», a 46 años de haberse iniciado la última dictadura cívico-eclesiástico-militar. El condimento que tuvo este aniversario es que hacía dos años que el pueblo argentino no podía salir a la calle un 24 de marzo a raíz de las medidas sanitarias por la pandemia.
Alrededor de la Pirámide de Mayo, cerca de las 14 hs, militantes y dirigentes pertenecientes a agrupaciones como el Frente de Izquierda, PTS, Libres del Sur, Barrios de Pie y el Partido Obrero escucharon a las dos Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Nora Cortiñas (con flamantes 92 años) y Mirta Baravalle, iniciar el primer acto convocado por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia.
Luego se leyó un primer documento acordado por las distintas organizaciones que conforman el Encuentro y desde el escenario se arengaba el público, que respondía a las consignas que se lanzaban: «30.000 detenidos y detenidas desparecidos», «Ahora y siempre», «Hasta la victoria siempre», «Venceremos».
La gente también proponía sus propios reclamos como ¿Dónde está Tehuel?», en referencia al joven trans que fue visto por última vez el 11 de marzo de 2021 en San Vicente y que sigue siendo buscado por su padre Andrés.
Además, se podían leer banderas de las agrupaciones de izquierda que decían «No al acuerdo Gobierno-FMI» y un cartel de la organización La Poderosa con la consigna «Hisópese por la identidad, sepa su verdad», y se escuchaban cánticos en contra de los torturadores, como el histórico «Olé, olé/olé, olá/cómo a los nazis les va a pasar/adonde vayan los iremos a buscar».
Por altoparlantes, las voceras aseguraban que en Plaza de Mayo y sus inmediaciones ya había 100 mil personas.
La columna de Madres Línea Fundadora con la histórica bandera azul que contiene las fotografías de los desaparecidos ya se posicionaba a la altura de la calle Piedras, esperando iniciar la segunda marcha, mientras era acompañada por los bombos de la agrupación La Chilinga, que la antecedía.
En tanto, varias intervenciones artísticas ya habían dejado su marca en el pavimento. Se podían ver siluetas dibujadas en alusión a los desaparecidos, la inscripción ‘Nunca Más’ acompañada por un pañuelo blanco y un retrato de Nora Cortiñas con la leyenda «Gracias por resistir».
Como cada año, cuando los organismos de derechos humanos proponen distintas iniciativas, en esta oportunidad se pidió intervenir los barbijos y fueron varios quienes respondieron escribiendo en sus tapabocas «Son 30 mil» o «¿Dónde están los 30 mil?», entre otras consignas.
Sobre la calle Piedras, y esperando que las organizaciones de izquierda comenzaran a avanzar, estaba la organización Centro El Veterano Ex-Combatiente Islas Malvinas de Berisso y Ensenada (CEVECIM) que participó junto al Centro Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM La Plata) en la lectura de un documento en el inicio del segundo acto.
Cerca de las 16, finalmente la columna de las Madres comenzó a avanzar, seguida por la agrupación CEVECIM. El ingresó a la Plaza al ritmo del tema «Matador», de Los Fabulosos Cadillacs. Los miembros de Madres e Hijos, levantaron por encima de las cabezas y agitando los brazos la característica bandera azul con los rostros de los desaparecidos. Y comenzaron a bailar al compás de la música, contagiando al resto que empezó a agitar los dedos en V..
Otras de las organizaciones que acompañaron la movilización fueron Ctera, Peronismo 26 de Julio, Compañeros desaparecidos y asesinados de la UES, Asamblea Permanente de los DDHH, Hija e Hijos del exilio, Unidad Básica Timerman Ezeiza, Memoria Migrante por Verdad y Justicia, La Lorca (organización de descendientes de desaparecidos españoles) y Soberanxs, entre otras.
La gente recibió con el característico cántico «Madres de la Plaza/el pueblo las abraza» a la columna principal, luego de que dos años de pandemia impidieron esta y otras movilizaciones. También entonaron enérgicamente el cántico que tiene vida desde el fin de la dictadura, que supo hacer suyo la Juventud Peronista de entonces: «A pesar de las bombas/de los fusilamientos/los compañeros muertos/los desaparecidos/no nos han vencido».
Poco después, con los ánimos aún encendidos, los referentes de los organismos convocantes leyeron el documento final a través del cual instaron a no permitir que el neoliberalismo retorne a la Argentina y a mantener viva la memoria.


