La familia de Cabezas repudia la designación de Darío Amado en Medicina Legal de la UNLP

En los últimos días tomó relevancia la polémica desatada en la Facultad de Cs. Médicas de la UNLP ante un nuevo concurso docente, que presenta la oposición de dos candidaturas bien diferenciadas. Se trata de la disputa por la cátedra de Medicina Legal, la que carga con el lamentable estigma de haber sido el albergue de muchos de esos médicos que fueron colaboracionistas y funcionarios de la última dictadura cívico-militar.

Darío Amado

Cabe señalar que esta Facultad ha tenido varios integrantes de su staff docente vinculados a sectores represivos y denunciados por haber sido parte de la represión ilegal durante la última dictadura militar, muchos de los que se mantuvieron en democracia con la gestión de la Agrupación Hoja de Roble. El caso que más trascendió fue el de Pérez Albizu, quien siendo vicedecano tuvo que renunciar cuando quedó al descubierto su vinculación con la policía bonaerense de Ramón Camps, fraguando certificados de defunción de compatriotas desaparecidos a cargo de esa fuerza en los años oscuros de la última dictadura.

Entre los aspirantes al cargo docente en disputa, se destaca la presencia de Darío Amado,  que tristemente, se trata de un exponente reconocido en el marco de esta sombría etapa de nuestra historia. Es distinguido en la comunidad docente por sus posturas absolutamente misóginas, machistas y anti-derechos. Pero la mancha más oscura que lleva en su historia es la de haber sido parte de la pericia policial en el Crimen del reportero gráfico “José Luis Cabezas”, intentando encubrir a los policías de la bonaerense que participaron en dicho crimen.

La otra candidata a ocupar el puesto es la Dra. Virginia Creimer. Ella es una médica legista con uno de los currículums académicos y profesionales más completos de la UNLP, vinculada a los organismos de DD.HH., parte del colectivo feminista y activa defensora de víctimas de la violencia policial.

Tal como señalan miembros de la comunidad educativa de esta casa de altos estudios, se trata de  “la contracara perfecta de lo que representa el Dr. Amado”. Es así que ante el estado público que ha tomado esta situación, distintas personalidades de mucho prestigio del ámbito académico Nacional e Internacional se han solidarizado con la Dra. Creimer, como también distintas organizaciones vinculadas a los DD.HH.

COMUNICADO DE PRENSA DE LA FAMILIA DE JOSE LUIS CABEZAS

Hemos tomado conocimiento por medios periodísticos, que la Universidad Nacional de La Plata,
estaría por nombrar como titular de Medicina Legal al Dr. Darío Amado. . Al asumir ese cargo, el
doctor Darío Amado, será responsable de capacitar y enseñar a cientos, miles de jóvenes, y
quedará al frente de la cátedra de Medicina Legal, la rama de las ciencias médicas dedicada a
estudiar y determinar, entre otras cosas, cómo y por qué mueren las víctimas y quiénes son sus
victimarios. Se hace imperiosamente recordar para la familia y para la sociedad que NO SE OLVIDA
DE JOSE LUIS CABEZAS, que este médico en 1997 fue el forense que realizó la primera autopsia al
cuerpo de la víctima asesinado en General Madariaga por emisarios de Yabrán y denunciado por el
representante legal de la familia. Ocultó evidencias y fraguó informes. Amado se hizo famoso hace
24 años por haber participado en la causa judicial que investigaba uno de los crímenes políticos
más estremecedores de la historia argentina de la postdictadura: el asesinato del reportero gráfico
José Luis Cabezas, por encargo del empresario Alfredo Yabrán, ejecutado la madrugada del 25 de
enero de 1997 en General Madariaga. Amado fue convocado por el juez federal de Dolores José
Luis Macchi para realizar la autopsia al cuerpo calcinado de José Luis. Pero tras conocer los
resultados, el magistrado ordenó una segunda autopsia y llamó a declarar a Amado para que
explicara algunas irregularidades y errores cometidos en su informe forense. La reautopsia de
Cabezas, con la presencia de los médicos de la familia CABEZAS, incriminó a Yabrán. Además,
Amado permitió que personal de inteligencia de la Policía Bonaerense entrara a la sala de la
Asesoría Pericial y presenciara toda la autopsia, esfumándose minutos antes de finalizar a
sabiendas de que no tenía permitido estar ahí. Después, y con mayor gravedad, cuando realizó la
evaluación craneal deliberadamente omitió mencionar uno de los disparos que había en la cabeza
del periodista. Solo habló de un orificio, acorde a la teoría de que el crimen lo cometió solo una
persona. Luego “se olvidó” también de marcar que en el cuerpo había rastros de golpes. Y
finalmente fraguó la fecha de la firma de un policía de General Madariaga para hacer pasar como
que estuvo presente durante los exámenes médicos del cadáver. El hecho provocó en su momento
la indignación de la familia Cabezas y toda una sociedad que veía sin poder creer los burdos
intentos del poder por encubrir a los asesinos, Amado fue denunciado. Tras el escándalo que
produjo su “confesión” y con los resultados de la segunda autopsia que determinó la existencia de
golpes y de un segundo disparo, la causa se encaminó directamente a los asesinos reales. A la
frase que repetimos hace 25 años, No se olviden de Cabezas, deberíamos completarla con la frase
no se olviden de la mafia, no se olviden de los mafiosos. ¿Cómo puede ser que quienes
mafiosamente participaron en el desvío de pistas de investigación, quienes estuvieron al servicio
de los mafiosos y asesinos, quienes con sus ¿errores? Quisieron provocar la nulidad del expediente
penal, introduciendo una autopsia falsa, mal hecha, científicamente inaceptable, y con testigos
falsos, que nunca estuvieron, y con testigos presenciales “sospechosos” que nunca firmaron las
actas dejando constancia que estuvieron allí, no sean penados, se mantengan impunes e
intocables y peor aún, sean merecedores de premios sociales o reconocimientos, reservados para
personas dignas de tales honores?.
Hoy lo sabemos. Hubo encubrimiento en la primera autopsia del cuerpo de José Luis Cabezas, fue
para desviar la investigación y desvincular a YABRAN y sus cómplices, hecho que quedó
demostrado después de la comprobación y declaración del médico responsable y de un policía que
firmó como testigo pero que no estuvo en la autopsia.
La primera autopsia indicó que José Luis había muerto de un solo tiro y que no había rastros de
golpes. Pero la segunda reveló que los disparos eran dos. También probaba que el reportero
gráfico había sufrido una paliza. Con diferencias tan grandes entre los dos exámenes, el médico
declaró que hizo la autopsia muy cansado y a las apuradas. Reconoció que hubo una negligencia
en la firma del acta por parte del cabo Carlos Juárez, el policía que transportó el cuerpo desde la
cava de Madariaga -donde Cabezas apareció asesinado el 25 de enero- hasta La Plata. En dos
lugares al mismo tiempo Juárez contó que en realidad no presenció el examen y que la autopsia la
firmó varios días después. Y Amado admitió que el oficial que tenía que habérsela hecho firmar
omitió el trámite en el momento.
La mafia premia a sus integrantes, toda la vida, no importa que hayan hecho. Es más, los premia
porque seguramente les han seguido siendo útiles hasta la actualidad. Por eso decimos y
sostenemos que el poder de la mafia sigue vivo.
No nos mueve ni nos guía el resentimiento ni la venganza, solo el deseo y sentimiento de justicia. Y
eso pedimos y exigimos: justicia. Que solo las personas dignas puedan ocupar cargos públicos,
cargos que requieran dignidad humana.
Que esta nueva denuncia a 25 años del crimen, que se suma a innumerables cantidades de
denuncias realizadas, este ejercicio de memoria que hacemos cada vez que se pretende atacar la
memoria de JOSE LUIS, este deber que sentimos como familia de estar alerta todo el tiempo para
señalar a la mafia, sirva para que por ejemplo las autoridades a cargo de esta designación, revean
lo hecho, relean el fallo del Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados de la Capital
Federal que dictó cuando excluyo a Gustavo Prellezo, el asesino que disparó y prendió fuego a José
Luis, de la matrícula de abogado, y medite acerca de que para ocupar un cargo en la sociedad, no
solo hay que estudiar, o ser inteligente o ser profesional , indispensablemente hay que tener
“DIGNIDAD”.


NO NOS OLVIDAMOS DE JOSE LUIS CABEZAS


Gladys Cabezas – hermana de José Luis representante de la Familia Cabezas
Dr. Alejandro Vecchi- Apoderado Letrado de la Familia Cabezas

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