INCIDENTES

Horror en Ensenada: denuncian que un hombre vinculado a la Iglesia abusó de su hija

La denuncia la realizó una mujer, que acusó a su ex pareja, 28 años mayor, de abusar de la hija de ambos que tiene un año y medio de edad. Varias alumnas del acusado advirtieron que también fueron atacadas sexualmente.

En las últimas horas, un caso de abuso sexual en la infancia conmovió a la comunidad de Ensenada. Se trata de un hombre de 48 años acusado de abusar de su hija de un año y medio, en un caso que tiene denuncias de ambas partes. Según contó la mamá de la nena, de 21 años, conoció a su ahora ex pareja cuando ella tenía dieciséis y sufrió violencia de género sistemáticamente. 

Según se supo, el caso se conoció por redes sociales y varias alumnas del acusado (que está vinculado a la parroquia Stella Maris y es docente de Química de secundaria) contaron que también habían sufrido tocamientos y abuso de poder por su parte. El caso se entrecruza con otro, también de abuso sexual en la infancia: ambos acusados compartían guitarreadas y espacios en la misma iglesia. 

Por eso mismo, la Campaña Contra La Prescripción de los Delitos de Violencia Sexual publicó en sus redes una crónica de la periodista Agustina Tittarelli contando lo sucedido. En ese sentido se explica que G.R., el acusado, tenía 46 años cuando comenzó a salir en 2015 con Candelaria, su ex alumna,quien tenía 16 y un bebé a cargo. Tocaba la guitarra en la parroquia Stella Maris de Ensenada, era profesor en dos escuelas y su carisma lo había hecho muy querido en la comunidad.

Candelaria cuenta que: “Había fallecido mi papá, yo estaba muy mal y tenía un bebé chiquito. Se me acercó y me pintó el mundo de colores, me dijo que me iba a ayudar, que ya no iba a estar sola. Me llevaba a la plaza, a tomar helado, era todo normal. Me llevó a vivir con él porque desde la muerte de mi papá prácticamente estaba en la calle. Como no tengo buena relación con mis hermanos vivía de acá para allá, en casas de amigas. En ese momento estaba muy vulnerable, y él era un apoyo”.

Pese a esto, la relación comenzó a transformarse rápidamente: los primeros meses de convivencia en una casa de Villa del Plata, Candelaria los pasó bastante sola, a lo que él le pedía mantener la relación en secreto porque era “arriesgado” que los vieran juntos, ya que podía perder su trabajo. La madre de la víctima relata:  “Yo tenía sueños. Quería cantar, quería bailar, quería hacer muchas cosas. Él me decía que no podía hacer nada, que para cantar a mí me faltaba un montón. Poco a poco fui dejando de hacerlo, realmente me afectó”.

Es en este contexto que Candelaria quedó embarazada y lejos de ayudarla el hombre la echó de su hogar, le dijo que no estaba preparado para ser padre y le propuso abortar. “Me dijo que yo era una prostituta y que la nena no era de él”, contó la joven. Según reconstruyó Tittarelli, transitó esos nueve meses sola e internada, ya que el embarazo fue de alto riesgo; y luego del parto, fue a la Justicia a solicitar que G.R. se hiciera cargo de su paternidad, pidió la cuota alimentaria de su hija y un régimen de visitas. Como él se negó, tuvieron que pasar por una prueba de ADN para confirmar su paternidad. Y luego de un mes, tuvieron el resultado: positivo.

Luego de que la hija estuviera en contacto con ambos padres, una mañana Candelaria descubrió lo peor: “La nena se despertó a las 7 de la mañana mal, la noté incómoda y molesta. Le cambié el pañal entredormida así que no me di cuenta si tenía algo, porque además estaba toda entalcada y encremada. Ni bien la cambié me fui hasta la comisaría a hacer la denuncia por lo que había sucedido a la noche. La nena seguía molesta. Entonces la revisé y noté algo raro. Me fui a la casa de unas amigas para preguntarles si era normal que estuviera así, porque ellas tienen hijas. Me acompañaron hasta la salita, no había nadie. Fuimos al hospital, donde tardaron casi tres horas en atendernos. Fui por una posible infección urinaria, nos imaginábamos eso”, relata. “Mami, ¿con quién estuvo la nena?”, preguntó la médica y minutos después, Candelaria supo el peor escenario. G.R. había abusado de su propia hija.

Pese a las reiteradas denuncias de varias de sus alumnas, G.R. continúa en libertad. Toca la guitarra en la parroquia Stella Maris y se encarga de la organización de eventos como el Día del Niño. Ahora sigue desempeñándose como profesor de secundaria y pide ver a la hija, a través de denuncias penales contra la madre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: